Milan llega a este partido con motivos para ser optimista. Tras conseguir su primera victoria en Euroliga frente Virtus Bolonia (87-85), el equipo llega con confianza y con una plantilla prácticamente al completo , sin bajas esenciales por lesión.
Uno de los componentes que puede diferenciarse es el juego interior. Baskonia llega con inconvenientes en la posición de pívot y Kenneth Faried es su principal referencia interior, mientras que Milano tiene mucho más alternativas con Moses Wright y Devin Booker. Esta mayor profundidad puede ser en especial esencial en el choque y a la hora de cargar la pintura.
Además , Baskonia ha mostrado inconvenientes defensivos en sus 2 primeros partidos europeos , encajando 106 puntos ante Olympiacos y 111 frente a Valencia. Milano puede procurar aprovechar estas adversidades a través de un juego equilibrado, atacando la pintura y intentando encontrar también tiros abiertos para sus exteriores.
La dirección de Darius Thompson, la capacidad anotadora de Guduric y Hall y el poder físico de Wright tienen la posibilidad de ser claves. Si Milano controla el choque , impide pérdidas y logra imponer su ritmo, tendrá opciones de llegar con virtud al tramo final.
El Buesa Arena y la necesidad de reacción de Baskonia son los primordiales obstáculos , pero la estabilidad , la hondura y el instante de confianza de Milano son argumentos esenciales.


