El Río Breogán buscará hoy en tierras catalanas escarbar en la herida de un Kids&Us Manresa al que en este inicio de temporada los desenlaces no le están acompañando (21.00 horas). El aparato lucense juega su primer acercamiento a domicilio de la temporada ante un contrincante que viene de dos derrotas sucesivas , ambas lejos del calor de su gente.
El Manresa, que no pudo en el debut liguero con el Bilbao Basket y al que se le hizo el partido largo después el pasado miércoles en Salónica en la Eurocup, tratará de sacudirse esas dudas de un arranque poco certero contra un Breogán que llega crecido por la enorme exhibición dado en el Pazo contra la Penya.
Pero el del pabellón del Nou Congost es un partido nuevo en el que no juega el pasado reciente y los lucenses van a deber combatir contra un rival herido que incorporará por vez primera con el oxígeno que le da su gente. Un ámbito que desde el cuerpo técnico breoganista ya han advertido que es muy afín al del Pazo 2 Deportes y que ahora los celestes van a deber sobrellevar en contra suya.
Luis Casimiro cuenta con su plantilla sana para este acercamiento , acumulando adiestramientos ahora en conjunto después de la accidentada pretemporada y con un reposo que no han tenido los locales fruto del viaje entre semana a tierras griegas para la competición europea. El manchego advirtió también de la exigencia física que su rival va a plantear en 2 estilos de baloncesto de mucho ritmo en el que va a salir vencedor el que consiga minimizar el porcentaje de error.
El técnico del Manresa, Diego Ocampo, que tiene la baja de Hugo Benítez y las inquietudes de Pierre Oriola y Yordan Minchev habló ayer en rueda de prensa antes del partido de esta noche para corroborar las buenas sensaciones que le dejó su equipo a pesar de que los resultados no acompañasen. «Los 2 partidos que hemos perdido hemos jugado un gran partido, pero por distintos motivos nos desinflamos al final. Debemos ser mucho más regulares y con nuestra gente seguramente va a ser mucho más fácil », argumentó. De cara al duelo frente al Río Breogán, Ocampo charló de un «partido complicado frente a un equipo que llega de competir muy bien en la primera jornada ».
Con todo, el Manresa es todavía un aparato en desarrollo de acople. De la temporada pasada solamente prosiguen veteranos como Oriola o Bassas, aparte de Hugo Benítez. Con diez fichajes todavía por acoplar a la estructura y metodología del equipo , el Río Breogán debe aprovechar la sintonía demostrada en la día inaugural, en especial por unos debutantes que probaron que la Liga Endesa nos les viene grande, para prolongar una jornada más esas experiencias de aparato ilusionante con las que consiguieron superar a todo un campeón de Supercopa como el Asisa Joventut.
Los precedentes más recientes del Breogán en la pista de Manresa son de dominio dividido. Los celestes han visitado en cinco ocasiones la pista de la provincia de Barcelona desde el último regreso a la ACB. Tres ocasiones han caído y en dos obtuvieron la victoria. El último triunfo fue hace 2 campañas (93-104), ahora con Luis Casimiro en el banquillo, y con Dae Grant y Kurucs siendo los personajes principales del duelo. Fue un partido muy especial , ya que significó la salvación matemática para un aparato lugués que, antes de la incorporación del técnico manchego en el mes de diciembre, temía poderosamente por el descenso.
Fernando Calatrava, Sergio Manuel y Rubén Sánchez Mohedas van a ser los agremiados responsables de repartir justicia en un Nou Congost en el que el Río Breogán contará con una pequeña representación de aficionados lucenses que tratará de imponerse a la animosa afición catalana.
Un acercamiento siempre emotivo para Luis Casimiro
La salida a Manresa no es un partido más para el entrenador del Río Breogán. Pese a estar hablando de uno de los especialistas con mucho más historia del baloncesto ACB, la de Manresa es una plaza simbólica en la historia del manchego en los banquillos. Y es que el regreso de Luis Casimiro al Nou Congost, donde hace 28 años festejó como entrenador el histórico título de Liga del TDK Manresa, marcará el duelo de la día nocturna de sábado entre el grupo catalán y un Río Breogán con el que el técnico ciudadrealeño quiere alargar su buen instante.
El presente entrenador breoganista ha dirigido 817 partidos en la ACB, un número que solo superan instituciones en los banquillos españoles como Aíto García Reneses y Pedro Martínez. De ellos, 80 partidos fueron como técnico del Manresa entre las temporadas 1997-1998 y 1998-1999. Un técnico joven que por entonces no tenía experiencia en la élite del baloncesto y que cimentó su trayectoria sobre los fuertes cimientos puestos en Cataluña. En Lugo, a donde llegó para reconducir a un aparato que peleaba por huír de la zona de descenso bajo la dirección de Veljko Mrsic, ahora suma 60, de los que ganó prácticamente la mitad (27).
Casimiro ha construido un aparato muy identificable. Su Breogán apuesta por un ritmo de juego altísimo, de muchas pertenencias. Un baloncesto muy en relación a los tiempos que se viven en el baloncesto actual y que, tal y como marcó la histórica día inaugural del pasado fin de semana con siete equipos superando los cien puntos, semeja ser la línea hacia donde se dirige el baloncesto moderno.


